Anuncian cancelación de la edición 134 de Wimbledon

Producto de la pandemia del COVID-19, los miembros del All England Lawn Tennis Club informaron la decisión de descartar la realización de la contienda de este año, la cual estaba prevista desde 29 de junio al 12 de julio.

El torneo de Wimbledon fue cancelado el miércoles a causa de la pandemia de coronavirus, la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que el torneo más tradicional del Grand Slam de tenis no podrá disputarse.

Tras una reunión de emergencia, el All England Club anunció la decisión de que el certamen en superficie de césped tendrá que esperar un año.

Wimbledon se iba a jugar en las afueras de Londres entre el 29 de junio y el 12 de julio. En cambio, la próxima edición se realizará entre el 28 de junio y 11 de julio de 2021.

También el miércoles, la ATP y la WTA anunciaron que las giras de hombres y mujeres de tenis profesional quedan suspendidas hasta al menos el 13 de julio. La actividad había sido suspendida hasta el 7 de junio.

Wimbledon se escenificó por primera vez en 1877 y se jugó cada año desde entonces, con excepciones en un par de periodos: de 1915-18 por la Primera Guerra Mundial, y de 1940-45 por la Segunda Guerra Mundial.

“Ha pesado mucho en nuestras mentes que (Wimbledon) sólo había sido interrumpido previamente por las dos Guerras Mundiales”, dijo el director del club Ian Hewitt. “Pero, después de una consideración exhaustiva de todos los escenarios, creemos que la decisión correcta en medio de esta crisis global era cancelar el campeonato de este año, y en cambio concentrarse en cómo usar los recursos que tiene Wimbledon para ayudar a nuestra comunidad”.

Se suma a una voluminosa lista de competiciones deportivas que han tenido que ser cancelarse del todo en 2020 posponerse por el brote de COVID-19.

Entre esas se encuentran los Juegos Olímpicos de Tokio, así como la Eurocopa y la Copa América de fútbol. Las tres citas se han retrasado 12 meses.

El de Wimbledon es la primera gran cita del tenis que queda completamente descartada de la agenda de este año por el coronavirus. El inicio del Abierto de Francia fue pospuesto, de fines de mayo a fines de septiembre.

De momento, el Abierto de Estados Unidos sigue en pie, a jugarse en Nueva York del 31 de agosto al 13 de septiembre.

La decisión del miércoles implica que Novak Djokovic y Simona Halep no tendrán la oportunidad de defender sus títulos de Wimbledon que ganaron en 2019.

“Que triste enterarme que Wimbledon no se jugará este año”, dijo Halep en Twitter. “¡La final del año pasado quedará siempre como uno de los días más felices de mi vida! ¡Pero estamos pasado por algo que es más importante que el tenis y Wimbledon volverá!”.

También le priva a Roger Federer de una de sus mejores oportunidades que le quedan para tratar de aumentar su colección de 20 títulos de Grand Slam, que incluye una cifra récord de ocho en Wimbledon. Federer perdió la final del año pasado ante Djokovic, definida en un desempate en el quinto set, luego que el astro suizo dejó escapar un par de bolas de campeonato.

En Twitter, Federer reaccionó con una palabra: “Devastado”.

Federer, quien cumplirá 39 años en agosto, se recupera actualmente de una cirugía en la rodilla y apuntaba a reaparecer en el circuito para la temporada de césped.

En un comunicado la semana pasada, el All England Club advirtió que posponer su torneo de dos semanas generaba “riesgo y dificultad” por su superficie de hierba. El club descartó la posibilidad de “jugar bajo techo” sin público.

El calendario del tenis ha sido afectado por un virus que se ha expandido por todo el mundo, con la posposición o cancelación de unos 20 torneos.

La Federación Francesa de tenis anunció el 17 de marzo que su torneo de Grand Slam se jugaría al inicio del otoño en el hemisferio norte.

Cientos de miles de personas han contraído COVID-19, y miles han fallecido.

En la mayoría de la gente, el nuevo coronavirus causa síntomas leves o moderados, como fiebre o tos que desaparecen en dos o tres semanas, según la Organización Mundial de la Salud. En algunos, sobre todo en adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes, puede causar afecciones más graves, como neumonía, e incluso la muerte.
 

 

 

Fuente: AP