Nadal se titula pentacampeón en el Mubadala World Championship

El mallorquín se impuso este sábado al griego Stefanos Tsitsipas para consagrarse campeón de la justa celebrada en Abu Dabi, la cual sirvió de antesala para el Abierto de Australia que se hará en enero de 2020.

Hay que remontarse al 11 de noviembre para encontrar la última derrota de Rafael Nadal en una pista de tenis. El tenista, duda en la Copa Masters por el abdominal, perdía en el estreno ante Alexander Zverev.

Desde entonces, los siete partidos individuales disputados por el balear, cinco de ellos en la fase final de la nueva Copa Davis, cayeron de su lado. El último ha sido este sábado en la final del Mubadala World Championship, que poco o nada ha tenido de exhibición.

Rafa luchaba ante Stefanos Tsitsipas, el flamante maestro del circuito masculino, por ser el primero en llegar a los cinco entorchados en Abu Dabi. Lo logró con un tanteo de 6-7(3), 7-5 y 7-6(3).

El partido se mantuvo sin roturas mientras a Tsitsipas le funcionó el saque. En el momento que el griego tuvo que abusar de los segundos servicios, su rival se fue a por él, apoyado por un demoledor golpe de derecha y con la confianza de haber levantado las primeras siete pelotas de 'break'.

Transcurría el noveno juego del primer set cuando un pasante le dio la primera ventaja al número uno mundial, con un 5-4. Nadal tenía claro que el agujero de Stefanos está en el revés a una mano y allí que apuntaban la mayoría de sus tiros.

Lo que pasa es que el heleno es un jugador que vive en una ola de confianza. Sólo así se entiende que levantara las dos primeras pelotas de set y llevara el desenlace a la muerte súbita súbita para hacérsela suya. Rafa no podía con un adversario que ya le había vencido este año en las semifinales del Mutua Madrid Open.

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Si se busca un nombre para hacer frente al 'Big Three' en 2020, Tsistipas se presenta voluntario porque lo tiene todo, incluido el carácter ganador que le falta a Daniil Medvedev, por ejemplo. Al ruso sólo se le da bien Novak Djokovic y el griego ya tutea a cualquiera con independencia de la superficie.

Colocó un globo para enseñar en las clases de tenis en el undécimo asalto de la segunda manga. El punto no le sirvió de mucho porque el líder de la 'Armada' firmó las tablas con estilo, subiendo a la red para terminar en la volea.

Stefanos odia perder y esa es la primera cualidad de un gran campeón. En el primer juego del desempate, tras perder dos bolas de rotura, destrozó literalmente su raqueta. De amistoso nada de nada. Parecía una final con puntos en juego. La matanza deportiva se alargó más allá de las tres horas.

Nadal se adelantó por 4-2, con dos regalos en forma de dobles faltas, e inmediatamente después su rival volvió a escena para recuperar el 'break'. Podía ganar cualquiera. El marcador reflejaba un empate a cuatro. Un duelo tan igualado debía terminar en el cara o cruz y así fue.

Nadal regresa a Mallorca para pasar las Navidades antes de emprender la gira por las antípodas con un punto señalado en rojo: el Open de Australia. En el Melbourne Park tendrá la primera oportunidad de igualar los 20 grandes de Roger Federer.

 

 

Fuente: Marca