Hospitalizan a Jesús Berardinelli, presidente de la FVF

El máximo ejecutivo del organismo rector del balompié venezolano, quien fuera detenido por efectivos de la Policía Nacional, debió ser internado en un centro médico privado de la ciudad de Caracas, tras presuntamente haber perdido la conciencia, a raíz de un síncope, según informó el ente federativo de la especialidad.

El presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) sufrió una súbita pérdida de la conciencia y presentó otras complicaciones de salud tras ser hospitalizado, confirmó esa organización el miércoles, días después de que se había anunciado una investigación sobre el dirigente por presunta malversación de fondos públicos.

El Consejo Directivo de la FVF indicó en un comunicado que, tras un “síncope”, su presidente Jesús Berardinelli fue recluido en un centro hospitalario de Caracas, donde presentó “insuficiencia respiratoria”.

La entidad futbolística añadió que el médico de Berardinelli indicó que sería “intubado para asistirle con respiración mecánica” y luego se le atendería en “terapia intensiva para su tratamiento y cuidados”.

De momento se desconoce “con exactitud su real estado de salud y las posibles consecuencias” del percance, destacó el escrito.

Recién la semana pasada, la Contraloría General de Venezuela, encabezada por un aliado del presidente Nicolás Maduro, anunció la apertura de una investigación sobre Berardinelli, y ordenó al organismo regulador de la banca del país bloquear sus transacciones, alegando “presuntas irregularidades administrativas, en las que se evidencia el manejo irregular de millones de dólares otorgados por el Estado venezolano para el desarrollo de actividades deportivas”.

La Contraloría señaló que esos fondos ”no fueron utilizados para tal fin”, y destacó que las presuntas irregularidades fueron cometidas cuando Berardinelli ejercía el cargo de primer vicepresidente de la FVF.

En abril, Berardinelli pasó a ser el presidente en funciones de la FVF, de acuerdo con los estatutos del organismo, después de la renuncia de Laureano González, quien ocupó el cargo desde el 2015, luego que su antecesor Rafael Esquivel fue acusado, junto a otros dirigentes de la FIFA, de crimen organizado, sobornos y otros delitos. González renunció luego de una pausa de tres meses por motivos de salud.

El consejo directivo enfatizó previamente en otro escrito que la FVF “no recibe dinero de ningún ente u organismo público”, destacando que sus recursos económicos provienen de la “administración de su patrimonio”, que incluye derechos de televisión nacional e internacional, patrocinio deportivo con fines comerciales; así como de recursos provenientes de la FIFA.

Vea también Liverpool derrota al Chelsea previo a alzar el título de la Premier

Tras el escándalo de corrupción en el órgano rector del fútbol mundial, las “cuentas bancarias y contables están sometidas a constante procesos de revisión por parte de órganos internos, y son además auditadas por firmas internacionales independientes y por los auditores de FIFA y CONMEBOL”, agregó el consejo directivo.

Los directivos ratificaron el miércoles su “decidido apoyo y solidaridad” a Berardinelli y exigieron a las autoridades venezolanas “respetar su legítimo derecho a la defensa”, así como cumplir los procedimientos “constitucionales y legales pertinentes de forma de que sus derechos al buen nombre y reputación sean respetados”.

Sin profundizar en el tema o dar otros detalles, el escrito de la FVF citó versiones que señalaban que, antes de su hospitalización, Berardinell —aparentemente en relación con ese caso— fue “retenido por presuntas autoridades” el lunes en la ciudad centro-occidental de San Felipe y luego trasladado por la Policía Nacional a sus instalaciones en la ciudad de Caracas.

Ninguna autoridad venezolana ha confirmado que Berardinelli fue detenido efectivamente. De haber sido así, tampoco estaba claro si su problema de salud sobrevino cuando se encontraba bajo custodia

La FVF advirtió que, como consecuencia de que la Contraloría y otros órganos de justicia de Venezuela se atribuyen competencias que violarían “el principio de autonomía organizativa, administrativa y presupuestaria del organismo, Venezuela se arriesga a ser sancionada por FIFA.

“El Estado pretende revisar cuentas de organizaciones privadas, ya que no somos, ni un ente público, ni recibimos aportes, transferencias, donaciones o incentivos fiscales de la Nación, Estados o Municipios, colocándose en riesgo el principio de no injerencia gubernamental en las organizaciones futbolísticas”, acotó el comunicado.

 

 

 

Fuente: AP