Barcelona golea al Eibar con protagonismo de Griezmann

En una semana sucia, de comités, aplazamientos, llamas y vándalos, se necesitaba fútbol y lo puso el Barça. Griezmann recuperó la sonrisa al lado de Suárez y Messi, una mala noticia para los adversarios. Un gol para cada uno. Un mensaje amenazante.

Ipurua se supone que es una finca que exige de fútbol y espeleología. En sus grutas se han perdido muchos equipos. No le sucedió al Barça más solvente del campeonato, sólido en defensa, clarividente en el centro del campo con un De Jong que abrillantó el balón y letal en el ataque en el primer día en el que el tridente Messi-Suárez-Griezmann se leyó el libro de instrucciones.

En una semana sucia, de comités, aplazamientos, llamas y vándalos, se necesitaba fútbol y lo puso el Barça. Griezmann recuperó la sonrisa al lado de Suárez y Messi, una mala noticia para los adversarios. Un gol para cada uno. Un mensaje amenazante.

Por la mañana, de horario asiático, el Barça no fue a tomar el aperitivo. Todas las líneas funcionaron. Hay jugadores que no necesitan goles, como De Jong, un mayordomo en el centro del campo, fino y elegante que se marchó entre aplausos de Ipurua. Fue el chef del encuentro.

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