Grupo de Juan Román Riquelme llevará los destinos de Boca Juniors

El bonaerense quien ganó seis títulos como jugador del club xeneize será segundo vicepresidente de la directiva que encabeza Jorge Amor Ameal, la cual se alzó con el triunfo en las elecciones internas efectuadas este domingo donde votaron más de 38 mil socios del equipo.

Al final, los votos mandaron a callar las jugarretas baratas, la campaña cloacal, las operetas que cruzaron transversalmente el clima electoral más sucio del que se tenga memoria. Acaso los 38.363 socios que fueron a votar sea la mejor noticia del día, que compensa un poco tanta bajeza institucional.

Cerca de la medianoche, en medio de un recuento lento y tedioso, la tendencia era clara: las mesas de activos comenzó a consolidar el resultado que se vislumbró en las mesas del exterior y el interior, que se manifestó claramente en las femeninas y que confirmaron los socios activos (la lista ganadora tenía un 50% de los votos, y la oficialista un 34%). 

El clima de cambio de época que se vivía en el club, los ocho años de Daniel Angelici sin títulos internacionales, las derrotas contra River en las últimas dos Copas Libertadores (semifinal 2019 y final 2018), un Christian Gribaudo de poco peso electoral y una oposición ganadora desde la incorporación de Juan Román Riquelme, finalmente se corporizó en un triunfo contundente de la fórmula Jorge Ameal-Mario Pergolini, con el indudable aporte de votos de JR, que llegó para definir una elección con una inocultable tracción de voto joven que definió la contienda.

Román, queda más que claro, sabrá capitalizar a su favor este triunfo, que se cobrará con un manejo discrecional del mayor capital político y económico del club: el manejo total del fútbol.

"Reconozco la tendencia. Nos ponemos a disposición del club, que es lo que más amamos. Eligieron una opción y estamos acá para reconocerlo", dijo a la madrugada Gribaudo, el candidato por el (ahora ex) oficialismo

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La derrota que se veía venir tuvo el impacto de un tsunami. Después de 24 años, el macrismo perdió su bastión original, desde donde tejió su llegada al poder de la Nación, justo horas antes de que Mauricio Macri deje la Casa Rosada. A veces el destino es cruel con sus ironías.

Y no fue la única. Cuando aún no se había llegado al 50% de las mesas escrutadas, no había ningún dirigente, se habían ido los empleados y los candidatos de la lista derrotada. La barra duró un poco más, sin saber a quién responder, huérfana, sin saber a quién cantarle... “Las buenas ya van a venir”, los que cantaban eran otros hinchas.

Con casi 3000 votos de diferencia y una tendencia indescontable, Jorge Ameal salió a adjudicarse la victoria.

“Somos muy respetuosos de la gente, este triunfo es de la gente. Empieza una nueva etapa, muy contento con la cantidad de gente que vino a votar. Vamos a convocar a los socios, a los que no nos votaron, y armaremos un proyecto en el que podamos estar todos. No podemos cometer los mismos errores de los que hoy aparentemente se tienen que ir. A Román lo veo muy entusiasmado con lo que viene”, afirmó. “Una cosa es lo que pasó en la Nación y otra en Boca. ¿Si me felicitó Angelici? No, hace ocho años que no hablamos...”

Y se fue. A la 1 de la mañana, con más de 20.000 votos aún por contar, la historia ya estaba escrita.

 

 

 

Fuente: Olé