Tenis - Masters 1000

Tsitsipas venció a Nadal y avanzó a la final del Mutua Madrid Open (+Video)

El griego superó al mallorquín, en un duelo que se extendió a tres sets. Para el triunfante significa un nuevo impacto en la contienda ibérica, luego de superar en los cuartos de final al alemán Alexander Zverev, campeón defensor del evento. Este domingo va por el título ante Novak Djokovic.
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La valentía de la juventud en su máxima expresión. Stefanos Tsitsipas alcanzó este domingo la final del Mutua Madrid Open con una actuación estelar, asombrando al Estadio Manolo Santana con un juego realmente versátil. A sus 20 años, y con una confianza absoluta en sus golpes, el tenista griego pisa su segunda final ATP Masters 1000 por la puerta grande.

Después de pelear el título de la Rogers Cup de Toronto en 2018 (p. ante Nadal), buscará su primera copa de la categoría dorada del ATP Tour. El mensaje del heleno es evidente: los mayores escenarios del circuito hace tiempo que dejaron de impresionarle.

El No. 9 mundial desbordó por 6-4, 2-6, 6-3 al español Rafael Nadal en uno de los mejores partidos de su carrera deportiva. Después de eliminar al vigente campeón Alexander Zverev en cuartos de final, el heleno subió su apuesta en la capital española.

Pese a jugar frente al público del cinco veces campeón y bajo un ambiente lógicamente volcado en favor de su adversario, Tsitsipas mostró una madurez absoluta para abstraerse del entorno.

 

El griego firma su cuarta final de la temporada después de las alcanzadas en el Open 13 de Marsella (d. Kukushkin), el Dubai Duty Free Tennis Championships (p. ante Federer) y en el Millenium Estoril Open (d. Cuevas).

Con ocho victorias consecutivas sobre tierra batida, Stefanos atraviesa el gran momento de su carrera deportiva. Además, ha asegurado ascender a la mejor posición de su carrera en el No. 7 del Ranking ATP y podría ocupar el sexto puesto en caso de ganar la copa en Madrid.

El primer set fue un festival de agresividad y la actitud de Tsitsipas algo asombroso. Los motivos del griego para tener dudas eran variados. Al otro lado de la red encontró un rival incómodo, al que nunca había arrebatado un parcial en tres duelos previos.

En su mitad de la pista el escollo podía ser incluso mayor. Al competir también en modalidad de dobles, y peleando directamente un puesto en la final, el día anterior no salió de pista hasta pasada la medianoche. Una buena carga acumulada en las piernas. 

Nada de eso pareció importar a Stefanos, que rugió como pocos jugadores sobre tierra batida ante el balear. Hasta tres roturas de servicio en el set inicial, una barbaridad en el suelo fetiche de su adversario, ilustraron las maneras del tenista heleno.

Poco importó que Nadal recuperase de inmediato los dos primeros breaks del partido (del 0-1 al 1-1; del 3-4 al 4-4), Stefanos miró al frente sin excepción. Su juego fue siempre decidido, lanzando golpes durísimos desde el fondo de pista y subiendo a la red con un tacto no tan propio de esta época. 

Ante los obstáculos, como siempre, el orden de Nadal. El mallorquín respondió a las curvas con la disciplina táctica como guía, completando un tremendo segundo parcial en el que apenas entregó un punto al servicio.

La furia de Tsitsipas se encontró con un Rafa desatado, capaz de combar su derecha y ponerle a la carrera, forzando la coordinación de su 1.98m de estatura casi en cada intercambio.

Madrid intentó llevar en volandas a su principal jugador y la respuesta fue formidable para colocar el 6-2.

Si alguien pensó que Tsitsipas se intimidaría por el escenario solo tuvo que observar la pista para encontrar la respuesta. El griego dejó el alma en cada punto para contener a un Nadal desatado, muy convencido de voltear el marcador.

Las piernas de Stefanos funcionaron como un resorte y su mano cerca de la cinta fue un elemento fundamental. Con una amplísima envergadura el griego hizo sombra sobre la red y logró un imposible: frenar a Rafa en pleno ascenso.

No importó que la labor fuera eterna. Cuando hubo que apretar los dientes allí estuvo el griego para aceptar el desafío. El heleno logró retener la reacción del español y ganó los últimos tres turnos al resto que disputó en el partido.

Aunque Nadal se aferrase con la vida a la arcilla, exigiendo hasta cuatro pelotas de partido, el griego compitió con una madurez impropia de un jugador de 20 años. Ese mensaje fue el más claro: estamos un jugador bien hecho con toda la vida por delante. 

La asignatura más alta quedará reservada para el domingo. Allí, y con la copa del Mutua Madrid Open como destino, esperará el No. 1 mundial Novak Djokovic. El historial FedEx ATP Head2Head refleja que el griego ganó el único precedente ante el balcánico en la Rogers Cup de Toronto en la temporada 2018.

Ahora, sin embargo, la situación será bien diferente. Con un trofeo de Masters 1000 en juego, el balcánico bien instalado en la cima del circuito y con el polvo de ladrillo como tapete bajo el cuerpo. Todos preparados para un desenlace fabuloso.

 

 

Fuente: ATP

Categoria : Masters 1000 Deporte : Tenis
Tomás Rincón
Tomás Rincón     

Periodista Deportivo.Bilingue. Sports Journalist.