Sergio Ramos y Pilar Rubio disfrutan del ping pong en familia

Sergio Ramos y Pilar Rubio han disfrutado este viernes de un competido partido de ping pong junto a sus dos hijos mayores. El pequeño Alejandro era el juez de silla, que ha tomado unas decisiones con las que Rubio se ha mostrado en desacuerdo, ha expresado entre risas
Sergio Ramos y Pilar Rubio disfrutan del ping pong en familia

Sergio Ramos y Pilar Rubio han disfrutado este viernes de un competido partido de ping pong junto a sus dos hijos mayores. El pequeño Alejandro era el juez de silla, que ha tomado unas decisiones con las que Rubio se ha mostrado en desacuerdo, ha expresado entre risas a través de su perfil de Instagram.

"Aunque parezca mentira, la que peor juega al ping pong de los cuatro soy yo. Pero bueno,Marco me está dando clases. En resumen, el resultado final del partido fue: la pareja de  'Los Sergios' victoriosos y la pareja de 'Los Ojitos Azules' en desacuerdo con las decisiones del juez de silla que era Alejandro", escribió Pilar Rubio en una publicación que ya acumula más de 80.000 reproducciones.

La pareja disfruta así del comienzo del fin de semana, unos días en los que Pilar no trabajará en El Hormiguero y Sergio Ramos disputará el partido Real Madrid - Espanyol el sábado por la noche en el Estadio Santiago Bernabéu.

Los viernes en casa de la familia Ramos Rubio siempre son noticia. La semana pasada, la madrileña aprovecho que sus hijos estaban echando la siesta para volver a ver Pink Flamingos, una escatológica película que ella describe como una de sus favoritas. En esta ocasión ha sido un partido de ping pong que le permitirá descansar para preparar los próximos retos de El Hormiguero, donde en su última aparición logró cruzar varias sillas jugándose su físico.

Fuente:AS

Humberto Reategui
Humberto Reategui     

Redactor y colaborador del portal web, Gaceta Deportes. Apasionado totalmente por el deporte y el periodismo. Obsesionado en redactar las noticias más interesantes y completas del acontecer diario. En constante crecimiento y con una voluntad inquebrantable de ser el mejor en mi profesión.